Introducción
Altman ordena los productos de IA en tres olas, y la tercera no se define por capacidad sino por permanencia: un agente que no desaparece al cerrar la sesión.
Lo que separa una buena decisión de una peor no es su inteligencia, sino el contexto que tenía esa mañana. El cuello de botella humano no está en obtener contexto, sino en retenerlo.
El diagnóstico ya es consenso del sector. Lo que sigue sin respuesta es dónde vive esa memoria y quién la posee.
